La Torre de los Sueños/
La obra de la berciana Amparo Carballo Blanco (Ponferrada, 1955) es
de tal magnitud que resulta imposible tratarla en profundidad en La
Torre de los sueños.
Es importante centrarse en las claves que definen la obra de Amparo Carballo, señalando algunas de sus características, por otra parte, profusamente estudiadas por personas con más méritos que yo como José Enrique Martínez, Nicolás Miñambres o Alfonso García, por citar algunos nombres de los muchos críticos y estudiosos que le han dedicado a la autora ponferradina su atención.
Empieza su andadura temprana con una obra muy interesante y de
colección como es el libro dedicado a Norberto Beberide, el inmortal
artista villafranquino, con fotos del fallecido pintor Nicolás Solana y de Ramón Cela.
La obra combina los dibujos del artista con fotos en su entorno y con
poemas y textos de la poeta ponferradina revelando la profunda conexión
de esta autora con el arte y con la pintura, circunstancia que se revela
en muchos de sus poemas, pues la misma mirada que tiene el pintor la
tiene también Amparo Carballo. La estructura de muchos de sus poemas, la
importancia que da a las ilustraciones en sus libros, que se convierten
en un elemento más para comprender su obra, así lo pone de relieve. Le
sigue ‘Tiempos en la misma voz’ (1993), su primer libro de poemas. Es
quizá la edición más sencilla pero ello no va en detrimento del
contenido. Es un libro con un marcado acento social, en el que se
atisban algunas influencias de Blas de Otero o de Miguel Hernández, como
en los poemas ‘Niño poeta’, ‘La voz del poeta’, ‘Palabras’ y sobre
todo, en ‘Empeño total” en el que llega a afirmar: No puedo/escribir un
poema/y tejer soles/para tapizar/cadenas/ de caducas flores,/mientras/se
agita la tierra/violada por el hombre,/forzada/a hacerse estéril/para
el gozo/de parir vida.
Pero también hay otra voz, la de la poeta
intimista que ya se atisba y que luego va a madurar en sus libros
posteriores. Así en ‘Ya no sé’, ‘Interior’ o ‘Luna de piedra entre
lirios’.
A partir de ahí, esta segunda faceta, el intimismo, la
profundización en los propios sentimientos, en la experiencia íntima, es
la que florecerá, creo que acertadamente, explorando un mundo interior
que se adivina rico y lleno de lecturas, como corresponde a una poeta
que ha hecho del oficio de los libros en sus facetas de librera y
editora, un universo en el que se encuentra cómoda. Ese ha sido y es el
refugio en el que crece la vena lírica de la ponferradina. Sin el
dibujo, el arte y los libros, no podría entenderse su evolución.
Porque
se trata de una voz que crece en calidad y profundidad con cada uno de
sus libros que se convierten en una profunda exploración del sentir
poético y que conforma un entorno personalísimo, una voz propia que
destaca en el panorama literario del Bierzo.
En esa profunda búsqueda de la esencia de su poesía nacen los libros ‘Aletheia’ (1998),
término que en griego clásico alude a la sinceridad de los hechos y de
la realidad, ‘Sin otra luz y otra guía’ (1999), ‘Espejo de Alinde’
(2001) y ‘La sombra de las palabras’ (2002). Se trata de libros que
comparten una misma orientación. La poeta no ha ahogado aún su
preocupación por el mundo que se observa en versos como: Ay, del ay, del
ay, del hambre,/vientres hinchados: revienta/un niño, y no es de
hartura. Una mirada crítica de la realidad, una preocupación por los
seres más desvalidos, la sensación de que el mundo está sordo, y es el
poeta el que no puede estarlo: Nadie sabe./nadie escucha./Todos callan.
La autora aborda temas eternos como el amor, el anhelo del ser amado:
COMO LA NIEVE EN VERANO/ o la lluvia en la siega,/como un suspiro que
escapa/y una golondrina que vuela,/así son mis versos,/palabras al aire,
si a ti no te llegan.
‘La sombra de las palabras’ supone
el fin de una etapa. Es un libro en el que la desazón y la tristeza, la
decepción con el mundo y la realidad se hacen presentes. El propio
título nos lo anuncia: la sombra. No hay luz sin sombra, ni alegría sin
penas. La experiencia vital conlleva ese sentimiento. Y la autora lo
sabe, lo ha experimentado en carne propia. De ahí que exclame en un
poema: Así, en lo más profundo/de la alegría, reside una luz
oscura/donde anida la pena.
Son poemas que brotan del
desasosiego, de una mirada que lanza la poeta hacia su entorno en el que
ve ante todo sombras, acechando, como en la vida de cualquiera. Es el
conocimiento de la finitud del existir, del paso inexorable del tiempo:
Sólo la soledad/es nuestra sombra/ conocida,/única circunstancia/y
condición. Ese conocimiento profundo del destino humano, el dolorido
sentir de Garcilaso, la aceptación caballeresca del inevitable final de
todo lo terreno: COMO LA GOTA DE AGUA/que insensiblemente/labra la
roca,/así transcurre sin prisa,/hace y se deshace,/se toma su tiempo/el
tiempo/que nos lleva y nos deja/sin memoria/fuera del tiempo:/muertos
perdidos/sin luz tapiados,/cubiertos/de sombra y olvido.
La autora vuelve su mirada a la infancia. Así, en el año 2004 publica
‘Los nombres impropios’, y en el 2005 ‘El sapo ambicioso’ y
‘Paragüito(el paraguas enamorado de la lluvia del verano’. Esta vuelta
de la autora al mundo infantil tras un libro como ‘La sombra de las
palabras’ es algo muy revelador, pues ¿acaso no es la infancia un
refugio que todos buscamos en momentos de tribulación? El hecho de
volver a ella, esta vez como creadora, la refuerza como escritora y como
poeta, enriquecen notablemente su mundo literario como se comprueba en
‘Palabras extraviadas. Metaforismos’ (2006), un libro curioso, muy bien
editado con ilustraciones de Javier y Pablo Calleja.
Esa gata, Cris, descendiente en línea directa de la diosa Bastet, o ese
otro felino,Tabby, que caza palabras como palomas. El gato, un símbolo
atávico de lo indomable, de la fuerza de la voluntad, de lo inesperado:
La paloma bravía, el gorrión urbano y Tabby el gato se fueron juntos por
los tejados a disfrutar de la brisa impura y el cielo manchado.
La poeta sigue su incansable trayectoria con el libro
‘Agua en remolino’ (2006), ‘El vencejo piquito y el poeta’ (2007),
‘Cuarenta mil palabras’ (2008), ‘El misterio de la Torre del Reloj’,
(2009) y ‘La sonrisa del Barquillero’, (2010). El entorno
ponferradino cobra protagonismo en sus obras, el casco antiguo y sus
personajes son parte del misterio y la magia que impregna estas dos
últimas obras. ‘Cuarenta mil palabras’ (2008) supone la incursión de la
autora en la literatura juvenil. El libro, bellamente ilustrado por su
hijo, Jorge Solana, es un ejemplo de intriga y de fantasía. De nuevo, El
gato, como el personaje de Alicia en el País de las Maravillas,
se convierte en una especie de médium, un intermediario entre el mundo
real y el de la fantasía. Es El gato el que lleva a Bibiana al Universo
Biblioteca y con el que va a jugar con el Bibliotecario. El libro está
lleno de personajes curiosos como el Diablo del Diccionario, el librero
del Diablo y también de lugares misteriosos como la Sala de los
escritores clandestinos. En conjunto, es una obra interesante y
atrevida, una lectura recomendable que bajo una capa de misterio esconde
muchos secretos y mucha crítica del mundo de la literatura, a veces
cruel y lleno de maledicencia y soberbia injustificada.
‘La voz
de los metales’ (2013), presentado en la UNAM, con prólogo del Ingeniero Químico Metalúrgico de la UNAM (México), Antonio Huerta Cerdán, es la última obra publicada de poesía de la
prolífica autora berciana. Como bien señala la propia autora : «Escribir
poesía no es un acto sencillo, es como la lenta extracción de los
metales contenidos en los minerales». La poesía de Amparo Carballo
alcanza en este último libro plena madurez. Se nota la seguridad, la
falta de prisas, el oficio. Se evidencia que la poeta ha llegado a un
momento de espera, de examinar la vida desde una perspectiva más serena,
aunque a veces, la serenidad pueda llevar al estancamiento que la poeta
advierte: Ningún mensaje nuevo que contestar,/Ni tormentas que
liberar/Ni telarañas, ni carbonilla que quitar. La obra de Amparo
Carballo aún no ha terminado. La singular pasión que pone en su labor
editorial, el interés en el cultivo de los más diversos géneros, sin
duda, la arrastrará a nuevas aventuras literarias.